martes, 22 de mayo de 2012

AY SÍ AY SÍ, CHAVOS vs. PEÑA


COLUMNA
CHICOTAZOS



AY SÍ AY SÍ, CHAVOS vs. PEÑA


FREDDY SECUNDINO S.

Con la absoluta seguridad de que Bruce Lee y Peña no, hoy me regocijo tratando de emular, al menos, las migajas letrísticas de un tal Krauze, el ya fallecido autor de “La silla del águila”, uno de los tres libros que han marcado mi vida (es que habla de un águila –macho, por eso el “un”— que sufrió una metamorfosis y cuando despertó el águila-dinosaurio ya no estaba ahí y se convirtió en un joven guapo que amaba la política y un día decidió ser presidente de su país y… eeeeeehh… ejem… eeeeehh...  híjole, es que no he terminado de leerlo porque apenas lo empecé hace cinco años).
         Y es que, bueno, ejem, eeeehh, todo esto viene aquí porque, como soy un “prole” honrado y sé leer, me he puesto a ver en el FB (o sea, el Facebook, para loosers que sólo ven televisión) que la “prole” unida jamás será vencida, a pesar de que el Chucky presidenciable (el títere hijo de Elba Esther Gordillo, o sea, el charlatán y demagogo bigotón del Quadri) considera “fascistas” y copia de las juventudes hitlerianas a los chavos universitarios que lo han corrido de sus escuelas y, de paso, defiende –cual Solín región 575– a su amiguis, el kalimanesco William Levy mexiquense del Peña Miento.
         También, claro –y quizá sobre todo–, porque hay periodistas quienes en sintonía con el susodicho títere no sólo minimizan las marchas de la chaviza contra la desinformación de las campañas electorales, sino que los desprecian porque –según ellos, igual que Peña y anexas– son orquestadas y manipuladas por “el candidato de la izquierda” (uno, que es muy preguntón y “prole” no manipulado, se queda pensando a quién se refieren porque no dicen el nombre del presunto culpable y hay cientos de candidatos de la izquierda).
         Ahora resulta que la libertad del “prole” termina donde los peñistas dicen que debe empezar la de ellos. O sea, como no puedo expresar ni siquiera un “¡Peña, la Ibero no te quiere!”, me atengo (OJO: dice a-ten-go, no ATENCO) a ser considerado un porro intolerante, acarreado y manipulado por el Hugo Chávez olmeca que es un peligro para México y, por ende, ni yo ni mi manifestación somos genuinos.
         O sea, ¿cómo, güey? No mames, güey, yo sí me informo, güey, yo sí leo, güey, por eso amplío mi vocabulario, güey, y no sólo utilizo una y mil veces, güey, los mismos terminajos (o sea, intolerante, fascista, porro, acarreado, manipulado). Por ejemplo, ¿cómo voy a criticar a mi hermana, güey, cuando se la pasa gritando en su casa, cual guacamaya en celo y bien arrecha: “¡Peña, bombón, te quiero en mi colchón!”. O sea, ¿cómo, güey? ¡¡Vaya ingenio, güey!! Yo qué culpa tengo que a mi cuñado no le salte el pajarito (no, no me refiero al toro que saltó del ruedo en la Plaza México) y no le dé pa´ sus tunas a su vieja, cuya porra pendeja (perdón, pero me duele porque es mi sister, güey, sangre de mi sangre… bueno, eso creo) es proporcional a la incapacidad hormonal del que tiene como marido. ¿Cómo que quiere en su colchón al mito genial del William Levy mexiquense? O, peor aún, que cada vez que ve a su Jimmy Neutrón cuarta región le cante “yo no soy gaviota, por ti seré por ti seré”. Chale, güey, ésa es libertad de expresión, güey, pero nadie le dice nada. Ni siquiera mi cuñado, güey, ya no digamos los vecinos (bueno, las vecinas son igual que ella y los vecinos igual que él, así que la pobre no tiene pa´ cuándo ni con quién. Chale, güey…
         A lo mejor nosotros los “proles” no hemos podido entenderlos a ustedes los ricos (bueno, a ustedes los peñistas). Porque si de libertades se trata, pos la neta a mí me parecieron muy chidas dos rolas que una de mis amigas del FB me enlazó. Una dice “quén pompó, quén pompó, quén pompó campañita, quén pompó”. Chida la letra, ¿no? Con mucho mensaje, güey. No sé de quién sea (a ver, atínale al precio que le pongo y te lo pago… ¿No me crees? Bueno, va, te lo firmo y te lo cumplo, tú me conoces… Ah, ¿no?... Pa´ que me lo creas, yo soy parte de esa bola de pendejos que forman parte de la prole que sólo critican a quien envidian. Digo, a lo mejor quien lea esto no usa Twitter, pero a mí no se me olvida eso que escribió arrobaJojo Torre (o sea, José Luis Torre) el 5 de diciembre del 2011, a las 00:38 horas, y que su morrita, o sea, su chava, arrobaPau_95Pena (o sea, Paulina Peña Pretelini) retuiteó, o sea, copió tal cual y lo puso en su cuenta de Twitter. Bien que lo recuerdo yo...
         La otra rolita bien chida, güey, es una de un tal Ricky Luis (dicen que hace unos años, al güey le gustaba andar todo un mes con el mismo pantalón), que en una parte dice: “Jefe, qué bonita está su esposa, sin cirugía y nada de liposucción. Con respeto, qué preciosas nalgas tiene, para triunfar dicen que no hay nada mejor”. ¡¡Ups!!... Jajaja (así ponemos los “proles” en FB y Twitter cuando queremos decir que nos reímos enseñando la mazorca)…
         ¿Y qué, sólo por esto me van a acusar de intolerante y vulgar? Chale. Bien dijo George Orwell que libertad es el derecho de decir a la gente lo que no quiere oír.
         Yo, como buen “prole” informado, quiero info de las campañas presidenciales que me llene la inteligencia (aunque sea poquita, ¡pero tengo!), no los ojos, por más preciosas que estén las nalgas de la esposa del Jimmy Neutrón ése. Yo no soy un “prole” teledirigido –como le llamaría Giovanni Sartori a los seguidores del candidato copetón mexiquense–, ni quiero formar parte de la Generación X de principios de este siglo, por pasivo, desorientado y desinformado.
         Tampoco quiero que otro Jean Paul Dubois (autor de ese calificativo que marcó a los chavos de finales del siglo pasado, en un artículo en el periódico francés Le nouvel observateur) venga a clasificarme de modo similar –con ser “prole” me basta, al fin que ya me nombraron así los filósofos Torre y Peña–, sólo por callar lo que en mí se engendra como grito o disgusto, así sea que un titipuchal de los 7.8 millones de “ninis” mexicanos se mueran de envidia al ver al copetes en foto o en la tele, ellos por parecerse a él, y ellas por soñar con llevárselo a su colchón. (¡Ay, Peña, Peñita, si yo fuera tú, sería como un barco pesquero en alta mar: con cientos de gaviotas a mi alrededor cual moscas hambrientas! ¡Ay, gaviota, gaviotita, si yo fuera tú, sabría qué es un orgasmo! No les hagan caso a esos y esas envidiosos y envidiosas que no quieren ser como ustedes. ¿Cuándo habían tenido un candidato como tú y una futura primera dama como tú? ¿En qué país se dan el lujo de tener una pareja presidencial como ustedes? A ver, en cuál. Creen que las calles son suyas y las redes sociales también. ¡Ya chole con su dizque “efecto Ibero”! ¡¡Al diablo con su dizque “simulacro electoral en la UNAM”!! Bola de acarreados, porros, manipulados. Bien lo dijo el gran maestro, gurú del nuevo siglo mexicano, el gran Quadri: ¡¡fascistas!! Bola de mugrosos, se creen árabes mexicas, pinches indios hijos de los indignados españolitos, copia falsa de los ocupas gringos. ¡¡Tomen su libertad!! Nosotros tenemos a la tele, la radio y casi todos los periódicos… y al buen Quadri con su baticombi, pa´ que más les duela. ¿Quién nos gana, a ver, quién?.)
         Bueno, bueno, si se trata de ser intolerante –y después de este largo e intolerante y fascista paréntesis–, pues yo lo soy más porque no me dejo manipular por nadie y salgo a las calles a exigir equidad en la info y no me importa que por eso me llamen porro, acarreado, fascista o de otro modo. No estoy solo, ni somos unos cuantos, ni somos cien, prensa vendida, cuéntanos bien…
         Si los rectores de las universidades Iberoamericana y Autónoma de Querétaro reaccionaron ante las descalificaciones de Peña y el títere peñista de clóset (o sea, el engañabobos del Quadri, ¿quién más?), ¿por qué los “proles” –ricos y no– han de callarse?
         Aunque a fuerzas y presionado por las críticas y por los “pirruris” envalentonados como nunca, Su Santidad (perdón, el sacerdote jesuita) Dr. José Morales Orozco envió a la comunidad Ibero (no a todos, claro, sobre todo a profesores y estudiantes de posgrado) un texto en el que dice que la Ibero “no comparte las expresiones que traspasaron los límites del respeto, de algunos estudiantes, cuando el Lic. Peña Nieto salía de la universidad”. Pero no le quedó otra más que rechazar lo dicho por el candidato presidencial y su partido, y dijo que decir que “la movilización de sus estudiantes obedeció a algún tipo de manipulación interna o externa es insultar su inteligencia y su libertad” (la de los chavos, claro).
         En ningún momento del texto –muy corto, por cierto– mencionó que horas antes de que abrieran las puertas del auditorio para el acto peñista, camiones llenos de acarreados entraron sin problemas, con pancartas de apoyo a su candidato, ocuparon buena parte del butaquerío y preguntaron y aplaudieron al de la esposa sin cirugía y nada de liposucción, como diría Ricky Luis. (Uno, que es un “prole” bien intencionado, se pregunta porqué no se refirió a la histórica pregunta del copetes a su jefe de seguridad: “¿afuera hay salida para salir?”... Es que para entrar adentro no entró por la puerta de entrada… Jeje… Ni mucho menos mencionó el rector jesuita que los paleros acarreados fueron los que vitorearon al tal Peña Miento cuando la mayoría gritaba “¡¡Fuera, fuera!!” y “¡¡Peña, la Ibero no te quiere!!”).
         Por su parte, el rector de la UAQ, Gilberto Herrera Ruiz, dijo que el tal Quadri, al llamar “provocadores y fascistas” a los chavos que lo cuestionaron y corrieron igual que a su amiguis de la Ibero, insultó la inteligencia de los jóvenes, y que su dicho “representa un ataque a su libertad y habla mal de un candidato que quiere dirigir el país porque constituye una señal de desprecio a los métodos de acción política de otros”.
         Y es que no, candidatos fulano y mengano (o sea, Peña y peñista de clóset), no crean que todos los millones de jóvenes de entre 18 y 29 años de edad (30 por ciento del electorado) son manipulables por ustedes y la tele y todos sus medios paleros. Ni siquiera los que de esos millones votarán por primera vez. Muchos sí lo son, claro, y se vanaglorian de ello y lo presumen en las redes sociales. Una parte, por desinformados, apáticos y sin criterio, y otra porque no les importa tener un país mejor y, como al candidato priista, les da güeva cultivarse, tener al menos tres libros y leerlos en un año o más tiempo… ¿pa´ qué leer?...
         (Uno, que es un “prole” que escucha cual pared, no olvida a aquel pirruris Ibero que en los baños de la UI se queja ante un compañero porque su maestro lo reprobó. ¿Por qué, güey?, le pregunta el zutano. “Güey, nos dejó de tarea algo sobre las mil y una noches y yo, pues como verás, normal, güey, ¿no?, pues no tenía la más puta idea de qué era, o sea, no mames, güey”, contestó el dizque estudiante. ¿Y luego?, inquirió el otro. “Güey, antes de acostarme que me acuerdo de la pinche tarea y pos que me voy al Google, güey, normal, ¿no?, y ¡zas!, que me encuentro algo chingón, acá, como un poema, güey, cortito, que lo imprimo y pues se lo entregué al tícher, güey”, se congració el tipo. ¿Y luego?, repitió ansioso su pregunta su cuate de orines. “¿Qué crees que hizo el maestro, güey?”. ¿Quéééé? “¡¡Me balconeó delante de todos, güey!!”. ¿Por qué, güey? “Pues que dizque era una canción de Flans, güey”. ¡¡¡No-ma-meeeeesss!!! “Sí, güey, yo qué putas iba a saber que era una canción, güey, si en el Google decía las mil y una noches, güey"...).
         Pero los demás chavos, los otros, los “proles” informados, aunque no tomen las calles, están haciendo del 2012 su propio 1968. Iberos, pumas, politécnicos y de muchas otras universidades del país, públicas y privadas. Son los “indignados” mexicanos. No necesitan que un candidato presidencial los convoque. FB y Twitter hacen ese papel. Les preocupa, si no el futuro de los otros –apáticos, manipulables y desinformados incluídos–, sí el de ellos mismos.
         A pesar de tan chavos, no quieren que los aniquile la desesperanza que ya les llegó –cual ola pestilente– a la nariz, de la mano de la inseguridad y el desempleo provocados por un gobierno militarizado y sordo al reclamo generalizado.
         Muchos no quieren que algún familiar o amigo(a) acabe un día, de continuar el país dirigido por políticos que los llaman fascistas e intolerantes, suicidándose como aquel empleado griego jubilado que a los 77 años, hace poco, se quitó la vida en protesta por la severa crisis económica que estaba por mandarlo a la calle a buscar su comida entre la basura, aunque antes escribió una profética carta que a la letra dice: “Creo que los jóvenes sin futuro tomarán las armas un día y colgarán a los traidores de este país cabeza abajo, como los italianos colgaron a Mussolini en 1945”.
         Los chavos mexicanos que están tomando las calles, esa “prole” leída e informada que se autoconvoca a través de las redes sociales como lo hicieron los árabes, los “indignados” españoles y los “ocupas” gringos, no quieren que les quiten la esperanza, a pesar de vivir en la desesperanza. Su futuro está en juego, pero no quieren darle la razón al jubilado griego suicida (no quieren tomar las armas), ni a los paleros de un candidato presidenciable en sus medios de comunicación y quienes los llaman fascistas e intolerantes. No, se quieren valer de su razón y su voz, de la unión y la fuerza que en conjunto sean capaces de ejercer con una boleta electoral que el 1 de julio próximo materialice una revolución cultural, de conciencia política, silenciosa, madura, ésa que más odian los que ahora los descalifican y menosprecian.







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