jueves, 16 de febrero de 2012

CONTRAPORTADA "PRECOCIDADES"



MAURICIO CARRERA

En Precocidades, la inocencia enfrentada al mundo tiene consecuencias trágicas o divertidas. Lo infantil como engendro de una adultez risible, grotesca y patética en sus triunfos y fracasos. Sus personajes están en pos del crimen perfecto para sobrellevar el maltrato, la burla, el abuso, la infamia, la imposibilidad de escapar del destino que se les impuso como una especial marca de nacimiento.
Algunos de ellos son tiernos y entrañables o tristes, infames y despreciables, aunque todos habitan este singular y atrayente universo literario.
Freddy Secundino S., en su primer libro de cuentos, se revela como un narrador que sorprende. Su literatura está comprometida con el dolor y el deseo, con la sonora risa y el hundimiento en el fracaso, con el amor que se grita en todas las esquinas y la lujuria que se hace en secreto, con el alma infantil llena de esperanzas y de miedos y las ruinas adultas que se distraen como pueden mientras llega el momento de la muerte.
No es un estilista. No le atrae el lenguaje por el lenguaje, sino por ahondar, con fuerza narrativa, en los recovecos y laberintos de eso que mal o bien se conoce como condición humana.
Sus historias como atisbos a nuestra intimidad y a nuestros miedos. ("Esto nadie lo sabía, hasta que lo leyó aquí", como se lee en uno de los textos). Historias que nos hacen sentir y pensar. Reír y entristecer. Que nos recuerdan de la maldad y bondad de que está hecho nuestro barro.


*Texto del escritor MAURICIO CARRERA, en la contraportada del libro de cuentos "PRECOCIDADES", de FREDDY SECUNDINO S. (Editorial Resistencia, 2006).


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